Samuel & Arantxa

La primera vez que Arantxa me contactó por email desde Oberhausen
para decirme que le había encantado mi trabajo y para pedirme que contara su historia me resultó muy curioso: sin conocernos de nada, se me pasó por la cabeza la idea de que las emociones no entienden de fronteras ni distancias. Sin dudar, me tiré al vacío y la experiencia con las familias Reebok von Bellingshausen y Van Leeuwenhoek ha sido inolvidable. Una infinidad de grandes momentos que apenas han podido entrar en el corte de esta pequeña muestra.